La baja en la tasa de natalidad en Argentina refleja un cambio hacia el individualismo y el uso de tecnología en la reproducción.

En la última década, los nacimientos en Argentina han disminuido un 47%, una tendencia que también se observa a nivel global. Este descenso, impulsado por factores económicos y culturales, sugiere un debilitamiento del deseo de perpetuarse en favor del primum vivere.
La psicoanalista Silvia Tendlarz señala que hoy se observa no solo un aumento en la demanda de vasectomías, sino también un desinterés por la conexión interpersonal, exacerbado por el acceso a la pornografía y la tecnología. La facilidad de acceso a contenido pornográfico ha llevado a muchos a preferir el placer solitario, lo que complica las relaciones sexuales reales.
Además, el avance de la inteligencia artificial amenaza la posición del individuo, generando inquietud sobre el futuro laboral y la propia relevancia del ser humano en un entorno cada vez más automatizado. La extinción de vínculos significativos y la reducción de la natalidad son síntomas de una crisis más profunda que afecta a la sociedad contemporánea.

