La decisión se tomó ante el temor de incidentes tras la reciente eliminación del Rojo de la Copa Argentina.

El partido entre Lanús e Independiente, programado para el lunes a las 17 en el estadio Néstor Díaz Pérez, se jugará sin público visitante. A pesar de que Lanús había dispuesto 5.000 entradas para los hinchas del Rojo, la dirigencia de Independiente sugirió no habilitar a sus seguidores por temor a posibles incidentes.
La decisión se produjo tras la goleada 4-0 que sufrió Independiente frente a Atlético Tucumán, que resultó en la salida del entrenador Gustavo Quinteros y aumentó la tensión entre los hinchas y la directiva. Aunque APreViDe había confirmado las condiciones de seguridad, la situación institucional del club influyó en la determinación final.
Este cambio es notable, ya que Independiente no había tenido la oportunidad de llevar a su afición a los partidos del Clausura, y Lanús había mostrado disposición para recibir a los visitantes. Ahora, el Rojo visitará a Lanús sin el apoyo de su gente en un contexto complicado para el club.

