Los mandatarios de Salta, Tucumán y Neuquén logran que la Casa Rosada retroceda en su propuesta sobre tierras.

Gustavo Sáenz, Osvaldo Jaldo y Rolando Figueroa, gobernadores de Salta, Tucumán y Neuquén, respectivamente, jugaron un papel clave al convencer a la Casa Rosada de desistir de avanzar con el capítulo sobre extranjerización de la tierra en el proyecto de ley sobre la inviolabilidad de la propiedad privada que se tratará en el Senado.
Los mandatarios, considerados aliados del Gobierno, expresaron su sorpresa ante declaraciones de Patricia Bullrich, presidenta del bloque de La Libertad Avanza, quien aseguró que contaban con el respaldo de los senadores de esas provincias. Sin embargo, los gobernadores dejaron en claro que “con ese capítulo incluido, no hay votos”.
Esto provocó un efecto dominó en la Cámara alta, con senadoras como Flavia Royón y Beatriz Ávila manifestando su oposición a la extranjerización de tierras. Figueroa también se pronunció en contra, dejando a La Libertad Avanza sin los votos necesarios para avanzar en un proyecto que ya había acumulado cuatro meses de debate y numerosas modificaciones.

