La nutrición juega un papel crucial en el tratamiento de los tumores de cabeza y cuello, mejorando la calidad de vida de los pacientes.

Los tumores de cabeza y cuello afectan funciones esenciales como comer y hablar, lo que hace que la nutrición sea vital en el tratamiento. En Argentina, se registran alrededor de 3.000 nuevos casos anuales, siendo la incidencia global proyectada en aumento.
Los especialistas advierten sobre la vulnerabilidad nutricional de estos pacientes, ya que la enfermedad y sus tratamientos pueden causar desnutrición severa. Detectar las dificultades alimentarias a tiempo es fundamental para prevenir complicaciones.
Con cerca de 950.000 casos nuevos en el mundo cada año, la atención nutricional debe ser parte del enfoque integral en el tratamiento del cáncer, considerando factores de riesgo como el tabaco, el alcohol y el VPH.

