Un doloroso recuerdo que marcó el inicio de una transformación histórica en River Plate.

El 26 de junio de 2011, River Plate vivió su día más oscuro al descender por primera vez a la Primera B Nacional tras un empate 1-1 contra Belgrano en el Monumental. Necesitaba ganar por dos goles, pero el gol de Guillermo Farré selló su destino en la segunda división.
El penal fallado por Mariano Pavone se convirtió en un símbolo de esa jornada trágica, que dejó a los hinchas en estado de shock y desolación. Ese descenso fue resultado de años de malas decisiones y crisis institucional bajo la presidencia de Daniel Passarella.
La reconstrucción del club comenzó con Matías Almeyda y figuras como Trezeguet, logrando el ascenso en 2012. Desde entonces, River ha recuperado su prestigio y ha vivido una de las etapas más exitosas de su historia, incluyendo la Copa Libertadores 2018 ante Boca.

